miércoles, 9 de mayo de 2012

lunes, 28 de marzo de 2011

Nosotros

Es como una contraseña, algo que nos hace participes de un universo simple dentro de las miles de contradicciones y no definiciones que existen y que creamos a diario.
Nosotros nos lleva a una serie de códigos que configuran una relación de la que nadie quiere hacerse cargo y que al final terminamos definiéndola como un “no-sotros”.
Un tu y yo nos separa, nos mantiene distanciados lo suficiente como para no extrañarnos pero a la vez permite que a cada minuto nos pensemos (o te piense) en la cuota justa que nos permite no olvidarnos.
Nosotros podría haber sido una buena opción para uno de los dos, dos, nos compromete mucho y nos une demasiado hasta el punto de repelernos, por eso, quizás, lo que mejor nos queda es tu nombre separado por una coma del mío, la coma nos permite mantenernos lejos de las ilusiones, lejos de algo que nos nomine y nos incluye en universo que quizás tratamos de compartir de la mejor manera con otros.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Escribo ahora que tengo miedo, porque le tengo miedo al miedo
Escribo como si las letras fueran un refugio, uno cálido y acogedor
Escribo como si la escritura fuese un superheroe o porque pienso que así me salvare
Escribo porque gracias a la escritura puedo entender el papel rayado o intentarlo
Escribo para sentirme bien, aunque aveces no lo logre, pero aun así escribo.

"Porque escribí estoy vivo"(Enrique Lihn)

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Lo que tuve soy

Tuve dos gatos, Gala y Camila, y tuve también mi juventud. Tuve un volkswagen negro y un sueño: en él voy en un camión, de cinco o seis años, y me asomo por la ventana y veo que lo que se va quedando en realidad se acumula, se compacta a tres pasos de la última llanta: las nubes, las cercas que mantienen el ganado a raya, dos señoras que me vieron pegado a la ventana, las montañas, los sahuaros, los chamizos, los recuerdos, las ideas: todo atrás, comprimido, y no se va. Tuve ganas de hacer mejor las cosas y un departamento enano. Tuve fuerzas para continuar, y piel renovable como la de una cebolla. Tuve en YouTube a Lonelygirl15 leyendo un comunicado de prensa. Tuve un amor y tres pesos que resistieron dos devaluaciones y la inflación.
Tengo cinco cajetillas de cigarros frente a mí (tres abiertas y a medias) y la amenaza de un cáncer pulmonar. Tengo un encendedor y tres ceniceros que vacío de madrugada. Tengo una buena reserva de Tylenol y una cajita de Altoids de hierbabuena que compré en Madrid y que por alguna razón no he abierto. Tengo una Palm que me sigue a donde voy y me aburre con su pleito con la Mac. Tengo un blog y el último número de Foreign Affaires que ya leí y ahora estoy subrayando (no hago las dos cosas al mismo tiempo). Tengo ganas de tomar el primer avión disponible y una cerveza en el refrigerador. Tengo los mismos e-mails que leí hace una hora. Tengo una botella de agua y un mosquito que ha aprendido a picarme en los codos. Tengo un protector de pantalla con Osama bin Laden riendo. Tengo dos perros que se alimentan del sentimiento de culpa, como yo.
Lo que tuve soy; vivo de lo que no se va. Por lo que tengo comprendo lo que seré: auto-bomba que se queda sin gasolina, agente funerario que termina en una fosa común, gusano que perfora el capullo para sacar las patas y recorrer el árbol.
(Leo la prensa y me doy cuenta qué tan vulnerable soy: el gobierno se blinda los ojos y los empresarios, contra los vaivenes que provocan los jodidos. Las iglesias se blindan contra sus competidores, y Dios se blinda contra ellas. Las ciudades se blindan con rejas y la televisión, contra la realidad. Los políticos se blindan contra sus obligaciones y la tristeza con alcohol, confeti y serpentinas. Los transeúntes se blindan contra sí mismos y los partidos políticos contra la decencia. Y yo intento blindarme el corazón, pero es el corazón el que debe blindarse contra mí.)
Alejandro Páez Varela

jueves, 2 de diciembre de 2010

domingo, 28 de noviembre de 2010

1) Cerré feisbuk, alguien se consiguió mi contraseña y no tengo ideas, ni ganas para una nueva. Tampoco tenía ganas de seguir viéndome perder el tiempo sentado frente a la pantalla, moviéndome entre la opción Inicio y Perfil, revisando muros y fotografías de personas que ya casi ni conozco, casi…

2) Que bello esta el día, por primera vez, en bastante tiempo, quiero salir a compartir el sol y la brisa marina, quiero sentarme en la arena y pensar que quizás no está sobre valorada como pensaba Joel y que tal vez si hace feliz a alguien.

3) Se acerca fin de año, aquello que he estado esperando hace ya casi un año, casi. Los días pasan a exceso de velocidad, no tienen respeto por la autoridad del tiempo y la barrera de la realidad, pasan por el pensamiento como Pedro por su casa, pero aun así, eso me pone contento.
"No quedar adherido a ninguna persona; aunque sea la más amada; toda persona es una cárcel, y también un rincón..."

Nietzsche, F.